Algunos meses después…
André estaba recostado al sofá de su gran habitación, observando como Samara estaba profundamente dormida, pero con su mano puesta encima de su pequeña hija que dormía también a su lado.
No pudo evitar sonreír ante la imagen, y luego pasó la mano por su rostro, evidenciando que eran las dos de la mañana.
«¿Por qué estaba despierto a esta hora?», muy fácil de resumir.
Ada, o Adeline, tal como el nombre de su abuela, se despertaba como un reloj programado a esta hora, y