Los días de espera culminaron, Samara estaba ansiosa por la llegada de Sophie, y ese día se levantó muy temprano, para colocarse un vestido de flores, bonito, y una sandalia estilo romano, ya que su pie aún estaba recuperándose. Aunque ya podía caminar.
A pesar del ansia de Samara, y de la magnitud en como extrañaba al abuelo, prefirió silenciar su teléfono, y dejarlo hasta que se descargara, ya que Sophie se había comunicado los últimos días por el teléfono local de la casa.
Aunque le parecía