Una semana pasó, para no volvió a comunicarse y respetaron su decisión de alejamiento.
Aylin. Continuó con su vida, pero ya no era igual, en su mente vivía Igor, llegó a su departamento, fue directo a la cocina bebió agua y subió a su habitación.
—Está soledad es difícil, Yara, espero estés bien, por qué yo la estoy pasando mal sin ti hermana. Igor, creí que te importaba un poco, que ibas a insistír en estar conmigo, pero no, a la primera te fuistes y me olvidaste.
Hablaba frente al espejo p