Yara se puso de pie, arreglo su blusa y volvió al ascensor, miró fijamente a Mikayl y sonrió.
—¿Sabías que eres mata pasiones? Ve a darte un baño de agua fría, te hará bien. —dijo Yara y apretó el botón de cerrar.
Mikayl se puso de pie, paso sus manos por sus cabellos y rostro frustrado mientras se lamentaba.
—¡Joder! ¿Pero qué se cree está engreída? ¿Una experta en el tema? pues al parecer si, ay Yara.
Mikayl entro al otro ascensor y bajo, llegó al estacionamiento y no la encontró. Subi