Mi madre tenía los mejores gustos.
―Cállate maldita zorra, después de todo esto es lo que les gusta a las mujeres de tu tipo ¿o me equivoco? ―preguntó Amadeus.
―Detente Amadeus, me estas lastimando, además no soy de ese tipo de mujeres, si decidí hacer esto fue porque me dijiste que me ayudarías a mantener las empresas de mis padre ―dijo Agatha en un hilo de voz al sentirse perdida.
―Qué ilusa eres Agatha, realmente pensaste que te ayudaría con la empresa de tus padres, esos papeles que estas en esa mesa, no son nada más que uno