Azaleia
—¿Qué le parece, señorita?— me dice la costurera mientras me enseña varias telas de dónde escoger. El trabajo es hermoso y un sueño… si no fuera porque es para esta ocasión.
— Había pensado que quizás podría elegir alguno de los vestidos que ya tengo y quizás hacerle algunos arreglos— mascullo yo nerviosa.
— Tonterías, una Duquesa como usted debe vestirse como corresponde para el día de su boda. Debería ser un vestido digno de una princesa… o al menos casi— dice Layne con una media sonr