Layne
Todo estaba funcionando perfectamente, tal como lo planeábamos, me atrevería a decir que, inclusive, mejor. La nueva Duquesa se comportaba de forma ejemplar, era una chica tranquila, sonriente, amable y francamente agradable.
Los primeros días la observé de cerca hasta que me di cuenta de que podía estar sin mi presencia. Roldán afortunadamente se había encariñado particularmente con ella, así que la dejaba en buenas manos.
Quién era realmente extraño era mi primo. Refunfuñaba más que n