CAPÍTULO 39: ME DERRITO.
JASPE RADDOUAN
—Anda, Marta, hazme otra, ¿Cómo a Daniel si le haces cuatro?—gimo y la abrazo en medio de mi dramatización.
Es un hueso duro de roer, verdaderamente.
—Que no. —gruñe, al tiempo que voltea una arepa para que se cocine igual de ambos lados.
—Anda, Marta, házmela y te digo quién te quiere. — susurro juntando mis manos en señal de súplica.
—No. — vuelve a responder y comienza a hacer otra arepa para ponerla a cocinarse.
— ¿Y entonces por qué a Daniel si le haces tantas?—gimo, comenz