CAPÍTULO 20: "SÓLO UN MILAGRO".
Pablo Carnelutti
Salgo de la tienda de Dina con los nervios a flor de piel. No tanto por la aparición de papá (que espero tenga todo que ver con las disculpas que le debe a Dina), sino por Jaspe y mis sentimientos.
¿Qué se supone que hago?
¡Estoy enloqueciendo!
Mi teléfono vibra en mi bolsillo y suspiro cuando veo que es un mensaje del detective privado que contraté para que ubicara a la causante de todos mis problemas.
Está de camino a SU casa.
Mi corazón da una voltereta mortal dentro de