Capítulo 83. Dudas.
Sus palabras me desarman por completo. Quiero creerle, pero el dolor y la desconfianza siguen ahí, como una herida abierta. Me doy cuenta de que tengo miedo a creer, porque si vuelvo a perderla, no podré soportarlo. Pero también sé que mi orgullo me está frenando.
—¿Y qué se supone que haga ahora, Emma? ¿Seguir como si nada? ¿Fingir que estos meses de angustia no existieron? ¿Qué me destrozaste el alma cuando te fuiste?
Emma baja la mirada, acariciando suavemente su vientre.
—No te pido que fi