Capítulo 54. Una hermana entrometida.
Gabriel Uzcátegui.
La puerta se cierra con un golpe mientras Gladys y Lucía caminan hacia mí, mi hermana, como si fuera la dueña del lugar, lo cual, en su mente, probablemente sea así. Me mira fijamente con esos penetrantes ojos verdes, tan parecidos a los de Glenda, su gemela, pero carentes de toda calidez. Con una postura tan rígida como sus opiniones, avanza a grandes zancadas, cada paso una declaración silenciosa de su prepotencia.
—¿En serio, Gabriel? ¿Adopción? —Las palabras salen de su l