Tres meses después de la partida de Daniel llegó la solución a los problemas legales. El Departamento de Justicia finalizó su investigación. Por consejo de su abogado decidieron llegar a un acuerdo con el Departamento del Tesoro sin necesidad de llegar a juicio. Consignó el importe de los impuestos impagados, luego pagó la correspondiente multa y consiguieron que las cuentas de la sociedad fueran desbloqueadas quedando totalmente limpios. Confiaba en recuperar poco a poco el prestigio perdido,