Tío Raymond se apareció de repente cuando ya la pareja había desayunado y Jeremy se bebía un café mientras leía el diario dominical sentado en la mesa de desayuno de la cocina, y Jennifer lo observaba preguntándose por qué esta escena le parecía tan hermosa.
Lo anunciaron, y ambos se miraron alarmados.
— ¿Qué querrá? —preguntó Jennifer un poco asustada. En el pasado, todas las veces que habló con tío Raymond fue para malas noticias. Jeremy sólo agitó levemente su cabeza pidiéndole que no se pre