Y esta es la razón por la que no quería enamorarme
Mi corazón tan expuesto, tan afuera, tan así
Palpitando entre tus manos, y yo temiendo por él.
Muero de miedo, quiero esconderme otra vez.
A la mañana siguiente, Jeremy bajó a desayunar, encontrando a Jennifer sentada en su lugar de siempre en la mesa con Coco a su lado.
La miró extrañado. En las últimas semanas, ella no había bajado a desayunar con él ni una sola vez.
—Buenos días, querido —lo saludó ella con una sonrisa, y él la miró confundi