El sol apenas despuntaba cuando comenzaron los movimientos en Starville. La casa se llenó del sonido de conversaciones, teléfonos sonando, y el ir y venir de personas coordinando cada aspecto del plan. Había una energía renovada en el ambiente, y aunque la tarea por delante era titánica, todos parecían dispuestos a dar lo mejor de sí.
Natalie llegó temprano, como había prometido. Traía consigo un equipo de voluntarios de la fundación y los planos de los colegios que se habían identificado para