Los días pasaban, y la Fundación Amigos se consolidaba como un símbolo de esperanza en la región. Javier y Valentina habían logrado un impacto significativo en las tres comunidades vulnerables que apoyaron, pero sabían que no podían detenerse ahí. Había una oportunidad de transformar no solo comunidades específicas, sino también la mentalidad de toda la región.
Una noche, durante una reunión con su equipo, Javier presentó una idea que había estado madurando.
—No podemos hacerlo todo nosotros. S