Daniela se encargó de hacer todos los trámites en la caja, mientras que Franco acompañaba a su niña en la sala de emergencia y estaba pendiente de todo lo que le hacían.
Se sorprendió de la manera tan profesional en que los trataban y de lo amable que fueron con ellos, a diferencia del primer hospital al que se dirigieron.
—Parece que esa princesa se durmió —comentó Daniela, quien se acercó a él y le acarició el hombro.
—Sí. Así dormida parece un angelito. —Franco río divertido.
—Pero ¡si eso e