Los tres adultos se mantenían en un silencio tenso, pese a que ya habían transcurrido algunos minutos.
Franco fue el primero en reaccionar y lo hizo al mirar a la pequeña niña, quien llevaba los brazos cruzados y un porte receloso y a la defensiva.
—Ashley, cuida tus modales, princesa —la reprendió, o eso intentó, ya que su tono de voz salió suave y comprensivo.
Franco sabía que su ex no era de fiar; asimismo, que su hija, pese a su corta edad, era muy intuitiva y analítica; sin embargo, le dab