La castaña respira profundo, sabiendo que debe manejar esto con inteligencia.
—Señor Williams. Le dije que mi relación con el padre de mi hija no iba a afectar nuestra empresa.
No responde realmente su pregunta, lo que confirma todo para Theodore.
—Tengo fuentes confiables, señorita Durán. No intente engañarme.
—No lo engaño —dice, tragando hondo—. Ya le di mi respuesta. Lo que pase con LatinUnion no debería preocuparnos. Somos una empresa demasiado estable como para que su recuperación nos afecte.
Del otro lado, Theodore se lleva las manos a la sien. Lo sabía. Raúl se está aprovechando de ella. Y además, ni siquiera le da su puesto como la mujer que es. Se molesta no solo por sus vagas intenciones con ella, sino porque todavía guarda respeto y cariño hacia el difunto Anthony. Este odiaría ver todo esto.
—Señorita Durán… Sea lo que sea que esté haciendo, más le vale que no afecte a Family Linkash.
—Estamos bien —repite ella, queriendo colgar, pero entonces el hombre guarda silencio, y