Adrien sonrió satisfecho, porque solo necesitaba que su madre finalmente creyera en él, y dejara de relacionarse con esas arpías, para poder tener paz nuevamente.
— Entonces si es así, demuéstramelo, necesito que se larguen de mi empresa y de nuestra casa, de lo contrario no pretendas que te diga la verdad, y en cuanto a Emely, si le pasa algo en el hospital, será tu culpa por decirle a esas dos, pues sé que son capaz de mandar a hacerle cualquier daño
— Basta, Adrien, no quieras culpar a todo