Adrien se relamió los labios con rabia, se apretó las manos y respiró profundamente, no le cabía en la cabeza en qué momento había metido a semejante arpía en sus planes, las cosas se habían puesto más complicadas de lo que imaginaba, ahora tenía demasiados problemas, y lo peor era la actitud de su madre ante su relación forzada con Valeria. Pero esta vez lo mejor era callar, y dejar que todo cayera por su propio peso, lo importante era que ya estaba prevenido.
Regresó a su recámara, se recostó