Ambos se pusieron de pie y caminaron rápido hacia la sala indicada. Un médico de aspecto serio los esperaba allí.
— ¿Ustedes son familiares de Emely Durant? — preguntó el médico y el remarcar ese apellido hizo que Renata se sintiera más culpable, su hija, la que ella había abandonado, ahora estaba enferma, y nunca había querido encontrarse con ella de esa manera.
— Sí — Renata dudó un momento, no sabía exactamente cómo presentar a Adrien en ese contexto ni como presentarse ella
— Soy su jefe — i