La familia Vidal Beltrán llegó hasta la Momposina, ahí fueron recibidos por sus tíos Joaquín y María Paz, quiénes los condujeron a la casa de huéspedes y les mostraron sus habitaciones.
—Esta tiene mucha ventilación, solo debes cuidar de los mosquitos a los bebés —sugirió Paz a Lolita y miró a sus sobrinos con ternura—, me recuerdan a mis hijos cuando tenían esa edad —expresó con nostalgia.
—Entonces ten más hijos, tía —bromeó Alex.
Paz carcajeó.
—Tendría que buscar con quién, porque mi Duq