*Dos semanas después*
Mientras más pasan los días, más desolada voy por la vida. Siento que ya nada tiene sentido. Estoy sola, sin nadie que me acompañe, todo es simplemente aburrido.
Mi vida se resume a ir a la facultad, regresar a la casa para hacer los deberes y dormir, la mayoría de las veces ni me preparo comida decente, no me siento con deseos.
Justo iba a acostarme, cuando el timbre de mi puerta sonó, era un chico con un paquete para mí. Firmé donde me correspondía y entré, estaba sella