Valeria
Finalmente el día de la cena ha llegado y tengo los nervios de punta. Rosa ha entrado a la habitación para ayudarme a vestirme y, en palabras de Alessandro, verme lo más presentable posible.
Desde el momento de nuestro beso en la tienda prácticamente no hemos vuelto a hablar y no se si eso me tranquiliza o me molesta. De hecho todo lo que tiene que ver con Alessandro es realmente confuso.
Sin embargo, hay algo que no he podido sacarme de la cabeza por más que he querido y sé que no voy a