Alessandro
Mientras Lucas y yo nos subimos al auto, siento la tensión en cada fibra de mi cuerpo. Algo no está bien con él, pero no puedo permitirme confiar en este instante. Tengo que jugar con astucia si quiero sacar la verdad.
—Solo voy a hablar contigo —dice Lucas mientras cierra la puerta—. No quiero a nadie más presente y eso incluye a tu amigo, el imbécil.
La rabia burbujea dentro de mí al escuchar su tono despectivo hacia Matteo, pero respiro hondo. Conozco a mi primo, si lo presiono dem