Valeria
Los documentos están frente a mí, esparcidos en la mesa como un rompecabezas que no consigo resolver. Mi cabeza está en todas partes, menos aquí. Llevo ya varios minutos intentando concentrarme, pero las palabras de Alessandro siguen dando vueltas en mi mente. Te quiero, mocosa. Lo dijo con esa seguridad que tanto lo caracteriza, pero yo… aún no sé qué hacer con eso.
Sus gestos, su mirada, incluso la forma en que me sostiene cuando estoy a punto de caer, todo me hace pensar que lo dice e