La habitación permanecía sumida en un silencio absoluto.
Un silencio que contrastaba violentamente con el caos que existía dentro de Renata.
Permanecía inmóvil junto a la ventana.
Observando la oscuridad del jardín.
Pero sin verla realmente.
Su mente seguía atrapada en aquella conversación.
En cada palabra.
En cada frase.
En cada silencio.
Porque muchas veces los silencios dolían más que las propias palabras.
Sus dedos se cerraron lentamente sobre la tela de la bata.
Intentando contener el temb