Al abrir mis ojos encontré a Austin dándole la vuelta a la toalla que estaba sobre mi frente. Parpadeé varias veces intentando comprender qué era lo que estaba sucediendo frente a mis ojos.
—¿Ya despertaste? — Preguntó aun usando su mascarilla.
—¿Qué pasó?
—Bueno, solo pisaste la habitación te quedaste completamente dormida. Me di cuenta de que estabas ardiendo en fiebre, por ello te puse una toalla sobre la cabeza. Preparé un té y medicina para la fiebre. Ahora te lo traigo. — Se alejó de mí y