Me encontraba en el hospital, acostada en una camilla esperando a que me dieran mis resultados. Sentía un horrible dolor de cabeza y garganta y honestamente no era algo agradable. Tenía una sospecha de lo que me sucedía y le echaba la culpa a haber pasado el frío de vuelta a casa todo por culpa del orgulloso de Austin.
—Señorita Moon. — El doctor Justin me miró con una ceja alzada. Era un médico muy conocido en el pueblo incluso me evalúo cuando era una niña.
—Dígame. — Mi voz sonó poco audible