Mundo de ficçãoIniciar sessãoLiam
Shirley era una mujer hermosa, ¿me gustaba? ¡Por supuesto que me gustaba! Sus labios candentes y sus voluptuosos pechos pegados a mí, me hicieron perder el control, la sujeté por los brazos y de un movimiento la acosté sobre la cama, mis ganas parecían una roca y la sonrisa en su rostro me incitaba a seguir, pero fue ella, la que me apartó, cuando al cerrar mis ojos inconscientemente gemí y el nombre de Rebeca salió de mis labios.
—Lo siento Liam, ya ente







