Capítulo 31
Con esas palabras, me dejó allí. Me desplomé en el suelo y lloré amargamente. Volví a sentirme mal y en poco tiempo; me dormí.

Volví a despertarme cuando oí pasos que se acercaban. Me levanté bruscamente del suelo. Tal vez han venido a llevarme. Mi muerte está aquí. Pero cuando vi a Sekani de pie delante de mi celda, me alivié un poco. No sé si me creería o no, pero su sola presencia alivió mi agonía.

Me abalancé sobre los barrotes de madera hacia él y no le tendí la mano porque temía
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Alvemari Diazme gusta pero me aburre que enfatizan mucho en su dolor en su victimización..
AlexandraPorque da tantas vueltas en la victimización de la protagonista?, llega a ser redundante. Me harta un poco la fatalidad, si bien es un factor importante en la trama, se explota demasiado!
Amaia Castrohermosa historia
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