LAIKA
Se rodeó la cintura con una piel, pero seguía teniendo el pecho desnudo, mirándome fijamente e intensificando el fuego entre mis piernas. Aparté la mirada de él lo más rápido posible. Lo había visto desnudo innumerables veces, pero había algo en su postura y en su expresión divertida que me hacía jugar con los pulgares.
Resopló. "¿Te gustó lo que viste?", preguntó con voz divertida.
Debo de tener las mejillas muy coloradas para que esta situación le parezca divertida. Pero no le seguir