Santiago le mostraba a Allegra fotografías del personal que administraba cada sede de la fundación.
—Creo que los únicos que no asistirán son los administradores turcos. Anelisse Kalely acaba de convertirse en madre y no podrá viajar. Pero, vendrán representantes.
—Seguro de que son personas maravillosas.
—Así es, ayudan tanto y tienen un gran corazón, te agradarán.
Luego salieron un momento al jardín, ya no llovía, pero el cielo seguía siendo gris y parecía que la lluvia volvería a caer.
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