Capítulo 48. |Una Emma distinta|
Cuando las puertas del elevador se abrieron ante Emma y Max, todo el ambiente cambió, la pizza la dejó en la mesa del recibidor y luego, él la puso contra la pared más cercana y atrapó su boca con la suya de forma posesiva, la devoró como si no hubiese un mañana, ella tuvo que frenarlo, ya que estaba a nada de quedarse sin aire.
—Espera, espera, —jadeó Emma separándose del beso, ambas respiraciones eran inestables, el calor había aumentado tanto que pareció que sucedería una combustión espontá