CAPÍTULO 56
jaxson
Caminé hacia la habitación de Bianca con el paso pesado. Quería verla, comprobar que estaba bien. Pero al abrir la puerta, el lugar se encontraba vacío. Todo estaba intacto y el aroma de su perfume era apenas un rastro tenue.
Sentí una punzada de alarma en el pecho. ¿Dónde estaba? Marcus me había asegurado que los pasillos estaban despejados y que ella estaba bajo vigilancia. Recordé entonces su petición de la mañana. La biblioteca.
Me dirigí hacia allí. Al abrir las puertas,