CAPÍTULO 120
Jaxson
A último momento, mientras me ajustaba los puños del esmoquin negro tomé la decisión que lo cambió todo. Marcus tenía razón. No iba a ser el blanco fácil en una arena desprotegida; no iba a arriesgar a mi mujer en un búnker que el enemigo ya tenía memorizado. Abandoné el plan de la playa. Dejé que el personal mantuviera las luces encendidas y las decoraciones puestas como un señuelo dorado para que los Rossi atacaran la nada, mientras yo arrastraba la verdadera ceremonia a