Finalmente cae la noche y Daniel se encuentra en su elegante habitación con un escritorio lleno de papeles importantes, sentado en su escritorio mientras el sol este a 1 minutos de que se oculte en el horizonte. Su rostro está tenso, la preocupación por la situación de Valeria es evidente. Con un suspiro profundo, toma su teléfono móvil y marca el número de la Oficial Martínez, buscando respuestas a las preguntas que lo han atormentado.
La llamada se conecta, y después de unos segundos, la voz