—Vamos a dar lo mejor de nosotros —dijo Valeria con firmeza, mientras guardaba en su bolso los documentos que necesitarían.
Daniel se acercó y le tomó la mano.
—Estoy contigo, Valeria. Vamos a hacer que esta campaña sea un éxito.
Tomaron un taxi hacia el estudio fotográfico. Las calles de París estaban llenas de vida, y a pesar de los nervios, Valeria sentía una extraña sensación de serenidad. Al llegar al estudio, fueron recibidos por el equipo creativo y por el director de la campaña, quienes