Por primera vez, Natalia se portó de maravilla con Jandé, esta se ha quedado sin poder creer lo que sucede en la cabeza de esa niña que anteriormente demostraba lo mucho que la odiaba y ahora de la noche a la mañana pareciese que la adora.
Anduvieron por varias tiendas de ropa y también fueron a comer una deliciosa sopa de mariscos, típica de ese lugar turístico. Entre broma y broma, la hermosa Jandé se divirtió sin pensarlo, aunque siempre extraña a su esposo y hubiese preferido que él también