La noche continuó y Sergio no sé percataba de la incomodidad de Nohelia, desde que hizo preguntas ella trató de aparentar una tranquilidad que no sentía.
La cena pasó, y era la hora del postre, había pedido una cassata sisiliana que había descubierto era su postre favorito .
—¡Mm! Se ve muy delicioso, y me gusta mucho, cuando estaba embarazada solo quería este postre.
—A mi también me encanta. —respondió Sergio sin saber por qué lo dijo
—Si, me lo dijo Marisa que te gustan mucho, y debe ser e