Maya empezó a cantar el cumpleaños feliz y Tawny y Sherlyn se unieron enseguida. Las tres aplaudían, balanceándose de un lado a otro.
Su hijo las observaba con una enorme sonrisa, dando pequeñas palmadas para imitarlas. Era demasiado tierno.
Cuando terminó la canción, Maya acercó la bandeja de cupcakes hacia Zak y colocó una vela en el del centro.
—Sopla, cariño —indicó con suavidad.
Zak se inclinó hacia adelante y sopló con todas sus fuerzas, pero la llama apenas titubeó antes de seguir ardie