Teo le dio una mano a su amigo y lo atrajo para darle un abrazo.
—Colton —lo saludó con una sonrisa—. Pero mírate, te ves tan espectacular como siempre —añadió, dando un paso hacia atrás—. Si fuera mujer…
Su amigo sacudió la cabeza.
—Teo, me alegra ver que conservas tu buen humor —respondió, rodando los ojos con una sonrisa.
—Deberías verlo cuando se acaban sus golosinas favoritas —intervino Hannah con una sonrisa—. Desaparece todo rastro de ese buen humor y los demás pagamos las consecuencias.