Las escenas íntimas siempre eran incómodas de filmar, incluso si era con alguien con quien te llevabas bien. Olvidarse de que apenas unos retazos de tela la cubrían en zonas esenciales mientras debía fingir gemidos frente a un grupo de personas, en su mayoría hombres, no era precisamente sencillo.
En el pasado solo había participado en una escena similar, pero no se había sentido tan incómoda; sin embargo, aquella era la primera vez desde el incidente con Duncan, y le costaba más de lo normal.