Adeline sabía que no era el momento de confesarle a Bernardo que había considerado retirarse de la carrera profesional tras el desgaste de su matrimonio. Debía esperar al resultado final de este proyecto; de lo contrario, su mentor pensaría que se había rendido sin luchar o que la ambición que la hizo brillar en el extranjero se había extinguido.
Cuando Maya y Leo notaron que Adeline evitaba mencionar el apellido Thorne frente a Bernardo, intercambiaron una mirada de complicidad. Ambos estaban d