Justo en ese momento, las puertas del ascensor se abrieron con un sonido metálico que resonó en el pasillo silencioso. Damian le hizo un gesto gélido a Sienna para que saliera primero. Ella, sintiendo que tenía una oportunidad de oro, sacó su teléfono con manos temblorosas y buscó la foto en WhatsApp.
—Mira, es este cuadro —dijo, mostrándole la pantalla con una sonrisa ensayada.
Damian salió del ascensor y clavó sus ojos oscuros en la imagen. Sus pupilas se contrajeron al instante. Una furia so