—¿Acaso pareces un abogado ahora mismo, Gerald? —sentenció Damian con un tono que no admitía réplicas—. Primero revisaremos las grabaciones de seguridad.
Dicho esto, Damian apartó con suavidad pero firmeza la mano de Sienna que se aferraba a su brazo. —Si Vincent no ha hecho nada malo, Gerald y yo lo ayudaremos. No te preocupes.
—Pero, Dami… —intentó protestar ella.
Damian frunció ligeramente el ceño al mirarla, y sus ojos oscuros se llenaron de una sospecha latente. Al notar ese cambio en su m