—Cariño —susurró Sienna, pegándose al brazo de Damian con una fragilidad ensayada—, esas imágenes de seguridad parecen ser la clave de todo. ¿Qué crees que deberíamos hacer? Mi prima tiene la memoria hecha un desastre por los nervios. Dice que es muy probable que mi hermana no estuviera prestando atención y tropezara sola.
Damian, con la mirada perdida en el vacío del pasillo, respondió con una frialdad rotunda: —Está bien. Si Eileen le ofrece una disculpa sincera a tu hermana, todo esto deberí