Julian parecía tener la misma preocupación y los siguió de cerca. Adeline sabía que los gustos de su colega eran diferentes y trató de tranquilizarlo: —Julian, está bien. Ve a buscar lo que quieras comer. Jasmine está conmigo. Julian no tuvo más remedio que caminar hacia el otro lado del buffet.
Jasmine se inclinó hacia Adeline y susurró: —¿Crees que Damian le dijo a Sienna que podrías estar embarazada y por eso ella y su madre están aquí para molestarte? Adeline dejó escapar una risa seca. —¿H