Valentina continuó su mensaje, revelando la pequeña conspiración detrás del regalo:
Valentina:
[Mi tío lo sacó, pero me sujetó para que yo pudiera romperlo].
Valentina:
[Me voy a dormir, tía linda. Buenas noches].
Adeline le respondió con una calidez que solo reservaba para la pequeña:
Adeline: [Buenas noches, dulces sueños].
Entonces, Adeline dejó su teléfono a un lado. Su mirada se volvió fría y distante mientras observaba la rama de flor de cerezo reposando en el antiguo florero de su ma